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Crea un sistema secreto para generar tus claves.
Esto es fundamental para que puedas proteger la información de tu
oficina y tus datos privados personales. También es muy importante para
que tus claves estén en el lugar más seguro posible: incrustados en tu cerebro.
La mayoría de las personas es increíblemente descuidada a la hora de
elegir sus claves. Yo recomiendo usar las iniciales de alguna frase que
recuerdes mucho, por ejemplo “Luke Soy Tu Padre”, lo que nos daría algo como LSTP, luego le agregamos un símbolo no convencional como un @ o # o $ o %, lo que nos llevaría a LSTP#, jugaría un poco con las minúsculas y mayúsculas, es mas fácil si es la primera o la ultima, por ejemplo Lstp#.
Por ultimo inventaría un sistema que represente si la clave es de uso
personal o de trabajo. Puede ser 1 para oficina y 2 para uso personal,
o 10 para oficina y 20 para personal. Hasta los momentos la clave
quedaría así para su uso en la oficina: Lstp#10. Se
puede agregar un poco más de complejidad para que sea difícil descubrir
la clave mediante programas y más facilidad para recordarla agregando
una palabra o parte de ella. Por ejemplo para el correo de la oficina
se podría usar Lstp#10correo, lo que podría convertirse fácilmente en Lstp#20gmail,
para tu correo personal. Ya tienes un sistema para generar claves que
vas a recordar, usa otras frases para generar algo similar para
Facebook, Flickr, Twitter. Hay gente que le gusta tener la misma clave
en todos lados, cosa que yo no recomiendo, es preferible generar claves
bastante diferentes para cada servicio, pero si aun así te da flojera
puedes intentar cosas como Lstp@20twitter, 20@Lstpflickr, Lstp@20Fb
o cosas similares. Por supuesto, tu sistema tiene que ser secreto y
personalizado. Estos son simplemente ejemplos de algo que puedes crear.
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Bajo ningún pretexto dejes de ponerle clave de entrada a tu celular o móvil.
Realmente tienes que poner clave (para entrar) en todo dispositivo que
uses para enviar o recibir información de tu compañía. Normalmente las
computadoras que te asignan ya vienen configuradas para que hagas esto.
Lo mismo no ocurre con tu teléfono celular. Muy pocas personas le
colocan una clave de entrada, que se pide cuando lo enciendes. Existen
millones de millones de millones de probabilidades que si vas a perder
un objeto ese sea tu teléfono. Hoy en día puedes tener tanta
información sensible en el teléfono como en tu computadora de
escritorio. Si llegas a perder tu teléfono o te lo roban, cambia de
inmediato tus claves de correo y otros servicios. Muchas veces las
claves en estos dispositivos están grabadas y no hay que ingresarlas
todo el tiempo.
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Usa el protector de pantalla de tu computadora con clave y que se active máximo a los 5 minutos..
En un día normal de trabajo siempre tienes abierto el correo, el
navegador, los programas que normalmente usas para trabajar y
probablemente algún programa de mensajería instantánea. Es probable que
confíes ciegamente en todos tus compañeros de trabajo, pero dependiendo
del área donde te encuentres y lo publica que sea, esta medida es
fundamental. Si tienes compañeros de trabajo con un nivel de envidia
alto o simplemente seas tu el envidioso, muy claro debes estar que hay
gente que puede hacer daño o robarte alguna información importante. Sin
pensar por supuesto en el bromista, que puede adueñarse por minutos de
tu correo electrónico y enviar fotos pornos a todas las secretarias,
con mensajes que fácilmente podrían ser de “acoso”, con tu nombre y
apellido.
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No revises tus cuentas bancarias en la oficina ni grabes las claves por defecto en Firefox.
Muchas personas revisan sus cuentas bancarias desde el trabajo en una
computadora que no es de su propiedad y graban sus claves por defecto
en Firefox y en Internet Explorer. No hay nada más fácil que hacer para
un administrador de sistemas o un integrante del equipo de soporte
técnico que ver que claves tienes grabadas en tu Firefox. En dos
minutos pueden ver y grabar todas tus claves “secretas” si no has
tenido el cuidado de no grabarlas en tu navegador.
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No debes abrir archivos adjuntos que te envían en correos de cadena, a menos que sean de tu equipo de trabajo.
Mucha gente abre archivos que envían desconocidos o familiares y
amigos. Muchos de ellos con PPTs que aseguran que te harán una persona
más humana y sensible y un ejemplo a seguir y millonario y mil cosas
más, y realmente puedes estar abriendo e instalando un virus en la red
local. Nunca, ni que te lo envíe tu jefe, debes abrir un archivo .exe.
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No descargues programas de Internet.
Sobre todo si tu nivel de conocimiento de la informática es limitado.
Si necesitas hacer algo que los programas ya instalados no lo permiten,
es preferible que hables con el departamento encargado para ello dentro
de tu organización. Muchas veces sale más barato comprar una o varias
licencias, que lidiar con los virus y troyanos (jeje suena a película
de Hollywood).
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Siempre respalda tu información en por lo menos un lugar más.
Puedes ahorrar miles de horas de trabajo teniendo un buen sistema para
hacer backup de tus documentos y otro material importante de tu disco
duro. Usa un sistema que para restaurar la información necesite una
clave, que no sea completamente automático.
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Si eres extremadamente paranoico o uno de los grandes jefes y cambias de computadora, destruye el disco duro.
Es realmente increíble y hasta alarmante como todos los años la
información de millones de discos duros son dejadas al azar. Muchas
empresas no tienen ni siquiera una política de formateado de bajo nivel
con los discos que van desechando o vendiendo en el mercado secundario.
Información confidencial puede terminar en miles de lugares diferentes,
en Internet o llegar a un estudiante de un pueblo perdido en el sur de
Chile (por los lados de Castro).
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Actualiza todas las semanas tu antivirus.
La mayoría de estos programas lo hacen de manera automática. Programa
que por lo menos una vez a la semana tu programa antivirus baje las
actualizaciones recientes con los últimos listados de virus, malware y
troyanos.
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Ten mucho cuidado cuando uses listas de correo.
En más de una oportunidad información muy sensible, como la nomina de
una empresa, termina dentro de la lista de correo de tu oficina de
adictosalcafe@tuempresa.com, no te imaginas el daño que puede causar un
correo que llega al buzón equivocado. No te cuesta nada verificar a
quien envías un correo con información muy sensible, secreta o
privilegiada, sobre todo si lo estás enviando a un grupo de personas.
Por ultimo, hay cierta información o acciones que nunca deben ocurrir o
ser enviadas por e-mail.